11/5/08

Los Hijos


Por favor, no hagan ruido
en la tranquilidad de este poema
escrito con la mano
del que cierra la puerta al apagar la luz.
Mis tres hijos acaban de dormirse.
Necesito el silencio para pensar en ellos.
(...)
Un hijo es el segundo país donde nacemos.
Con su falta de edad nos hace cumplir años
y nos devuelve
al mundo del reloj,
a las llamadas telefónicas
que son una raíz
en la orilla del tiempo.
Un hijo nos enseña a preguntar
con voz de agua
la verdad decisiva de la tierra.
Ser como juncos, y en amor flexibles,
no asegura respuestas
ni confirma el reposo.
(...)
Los hijos crecen con espinas.
Nunca sé imaginar
lo que pueden decir de lo que digo,
lo que pueden pensar de lo que pienso,
lo que pueden hacer con lo que hago.

(Luis García Montero, Vista cansada, 2008)

1 comentari:

Natxo Rovira ha dit...

Hola Montse,

Volia agrair-te profundament els teus darrers comentaris al blog del David, i saber que Ell segueix als teus pensaments.
He aprofitat per donar una volteta pel aquest, el teu espai, que sempre respira tanta vida i amor pels fills.
M'he trobat amb aquest poema, amb tota aquesta bellesa. mai no havia estat capaç de connectara amb la poesia. Ara la veig per tota arreu.

M'agrada com gaudeixes del que és essencial a la vida.

Un petó. Tornaré per aquí